Lejos de ser solo un registro de viaje, el film profundiza en la apremiante necesidad de proteger la Antártida
El pasado 27 de agosto, el Teatro Coliseo de Buenos Aires —uno de los principales escenarios culturales de la ciudad— se vio colmado con más de 2.000 espectadores que asistieron al estreno de Antártida, Dominio Uno, el nuevo documental dirigido por los hermanos Joaquín y Julián Azulay, conocidos como Gauchos del Mar.
La película narra la travesía de los Azulay por el continente blanco, entre navegación, senderismo y surf en condiciones extremas, en una expedición que combina la épica de la aventura con la urgencia de un mensaje ambiental. La narración en español está a cargo de Ricardo Darín, mientras que en su versión internacional la voz será de Liam Neeson, lo que refuerza la proyección global del proyecto.
Un llamado desde el cine
Lejos de ser solo un registro de viaje, el film profundiza en la apremiante necesidad de proteger la Antártida. A través de imágenes impactantes y testimonios de expertos, revela los efectos del cambio climático, la presión de las flotas pesqueras sobre el krill —eslabón clave de la cadena alimenticia antártica— y la urgencia de establecer una red de Áreas Marinas Protegidas (AMP).

En este compromiso, se suman las voces de los reconocidos conservacionistas Paul Nicklen y Cristina Mittermeier, quienes remarcan que cuidar la Antártida es, en realidad, cuidar el futuro del planeta entero.
Una noche de grandes figuras
El estreno reunió a personalidades de la cultura y el espectáculo. Entre ellos, el propio Ricardo Darín, la actriz Marcela Kloosterboer —quien ofició de presentadora— y el músico Chango Spasiuk, responsable de la música original del film. La velada también contó con la presencia del equipo científico que acompañó a los hermanos Azulay en su expedición, aportando rigor y sustento a la narrativa de la película.
Más que cine
Con ovaciones de pie y una atmósfera cargada de emoción, Antártida, Dominio Uno se consolidó como mucho más que un estreno cinematográfico: se erige como un contundente llamado a la acción colectiva. El mensaje es claro y urgente: sin medidas inmediatas, el frágil equilibrio ecológico de la Antártida —y con él, gran parte de la vida marina del planeta— podría estar en riesgo.
En una ciudad acostumbrada a grandes estrenos, lo ocurrido en el Coliseo dejó una huella distinta: la convicción de que el cine puede ser, también, una poderosa herramienta de transformación.
Firma la petición para la creación del área marina protegida del Dominio Uno aquí.